¿Sabes ese mueble antiguo que te encanta pero que no sabes dónde ponerlo porque crees que no te va a combinar con el resto? Exacto, recuperalo y añade en tu salón un atractivo punto focal.

Naturalmente, antes tienes que adecentarlo o, si te gusta original, pero tiene daños y está en mal estado, restaurarlo.

Si solo es la superficie, lija y barniz o pintura en el caso de que la lleve, es lo que te hará falta en la mayoría de los muebles para volver hacerlo relucir.

Pero antes de restaurar su superficie, si el mueble de madera ha estado guardado en un sótano o en algún lugar con humedad, cerciórate de que no tenga hongos ni insectos xilófagos como la carcoma, polillas o termitas entre otros muchos posibles.

Una bonita mesa camarera vintage puede adornar cualquier salón, en un rinconcito, siempre bien conservada o restaurada, aunque no la utilicemos como tal, ya que puede servir como mesita auxiliar también.

Aunque, naturalmente, no tiene por qué ser en el salón, o, únicamente en él. Como te digo, una pieza original y antigua restaurada funciona en cualquier parte. También podemos añadirla en el recibidor.

 

Si el mueble antiguo es pequeño y guarda proporción, lo podemos utilizar en el recibidor y crear una primera impresión de revista. Un baúl antiguo, o un banco de trabajo antiguo, o cualquier mueble antiguo que cumpla las medidas y tus demandas decorativas.

Eso sí, si es de madera, ya que también hay muebles de metal, procura que el mueble esté sano.

 

Juega con las líneas. Si en tu dormitorio presiden las líneas rectas en el diseño general, añade una pieza con curvas. La yuxtaposición derivada de esta acción es lo que le dará estilo y personalidad al dormitorio.

Aunque si quieres ir a lo seguro, puedes añadir una pieza de mobiliario antiguo que, a pesar de ser antigua, vaya con el estilo del dormitorio, haciéndola encajar a la primera.

También podemos integrar un mueble de este tipo en los dormitorios infantiles, ya que, aunque no lo pueda parecer en un principio, si se hace con estilo, lucen impecables.

 

Un antiguo archivador de madera, restaurado, con sus múltiples y prácticos cajones pueden añadir funcionalidad y belleza a la habitación.

El espacio de almacenaje siempre viene bien, y si éste además tiene historia y personalidad, mucho mejor, ¿no te parece?

Si en los dormitorios no te cabe o no funciona, no lo fuerces y lo metas con calzador. Todas las piezas antiguas guardan una historia, solo tienes que encontrar el lugar perfecto para que el mueble siga contándola. La casa tiene otros muchos espacios, como la cocina, por ejemplo, para instalar ese mueble antiguo.

Cada pieza tiene su sitio. Aunque en un principio pienses que puede quedar bien en una determinada estancia, si resulta que no, no lo fuerces, ubicala en otra parte, deja que sea ella la que te diga dónde quedarse.

 

También podemos añadirla en la zona del comedor. De hecho, en esta zona tenemos una estupenda oportunidad de añadir algún mueble antiguo, ya sea en la mesa, como esta bonita y vetusta mesa que vemos arriba de estas líneas, o sillas, como vemos justo aquí abajo.

No temas añadir sillas antiguas en el comedor, es un recurso decorativo muy actual que hace que la zona de comedor o la cocina adquiera un estilo diferente y original.

 

 

Más allá de la cocina para integrar un mueble antiguo restaurado, tenemos el baño, otro lugar que a priori no pensamos en él para introducirlo, pero que, si encontramos la pieza adecuada, podemos crear una escena de revista.

No suele haber mucho espacio para añadir una pieza antigua voluminosa en los baños, pero como mueble bajo lavabo, ya sea con o sin cajones, como vemos arriba de estas líneas, le dará al baño un toque muy especial.

Rodearte de este tipo de piezas y decorar tu casa con alguna de ellas siempre es un acierto. Nunca pasan de moda, añaden un toque decorativo con personalidad, además de contar una historia; y, como puedes ver funcionan en cada estancia de la casa.